A lo largo del año corremos, organizamos rutinas diarias, trabajamos, estudiamos, respondemos ó intentamos responder a nuestras responsabilidades.
Llegamos a la cena, agotados y seguimos: bañarse, hacer la tarea, cenar, organizar el día siguiente…Agotador… ¿Podemos hacer algo diferente? Sí, podemos… ¿Cómo? Esta pregunta tendrá una respuesta diferente en cada uno de nosotros. Volver a encontrarnos con lo verdaderamente esencial, es un trabajo personal.
Anoche en en una repetición del programa de TN – Argentina para armar, E Galeano comentaba una experiencia que hizo el diario Washington Post a fines de 2008:
“…La gente anda tan apurada.. El W. Post contrató al mejor violinista del mundo y lo puso disfrazado de hippie a tocar el violín en una estación del metro, en la hora de mayor afluencia de público y computaron lo que pasaba en los 40 min de un concierto prodigioso… Cuántos pararon de los 8.000 que pasaron? 7.. La mayoría niños que fueron arrastrados por sus madres.. Es el retrato del mundo de hoy… Es el pánico a detenerse… que si te detenés te van a pasar por encima…entonces no podés parar… Hay que parar para seguir andando …”
Muchas veces la inercia de la velocidad con la cual vivimos no hace llegar a las vacaciones, acelerados.
La disponibilidad de tiempo (tan esperado) nos encuentra discutiendo, enojándonos, enfrentados…¿Qué nos pasa?
Intentemos parar para encontrarnos, estar disponibles… Como expresa Galeano “PARAR PARA SEGUIR ANDANDO…”
Ese es el desafío…Y si no puedo hacerlo, si ni puedo parar, si la inercia puede más que el disfrute… quizás sea momento de PARAR, sentir y pensar…¿Por qué no? ¿Por qué no escucharnos? ¿Por qué no ver qué es lo que realmente nos nutre, nos llena, nos da momentos de felicidad? De vacaciones afuera, en casa, con colonias para los chicos, amigos en casa… La búsqueda es de adentro hacia afuera…
Dice el dicho que las penas uno se las lleva adonde vaya…El no poder parar, también… En las empresas si no atendemos a los costos, quebramos… Los humanos también… A veces más visiblemente, con el volumen de nuestros síntomas bien alto(infartos, cánceres, stress, depresión) otras veces más silenciosamente… De cada uno de nosotros depende… En palabras de E. Galeano:”…
Es posible nacer de nuevo cada día…Hay que intentarlo”…Por nosotros, por nuestras familias, por nuestros hijos…
Lic. Roxana Ale